Archivo de la categoría: Naturaleza

DÉJATE EMBAUCAR POR LA MAGIA NATURAL E HISTÓRICA EN UNA ESCAPADA PRIMAVERAL

La Ría da Estrela es un muestrario inagotable de postales únicas que, llegada la primavera, se disfruta de una forma diferente.

 

 

En el noroeste de España, donde el Atlántico besa la costa gallega con furia y delicadeza, se encuentra la Ría da Estrela, Ría de Muros Noia, un enclave que combina paisajes de ensueño, cascadas imponentes, playas serenas y rincones cargados de historia. Este rincón de Galicia, menos conocido que otras rutas turísticas, es un tesoro escondido que invita a ser descubierto. Hoy, nos adentramos en algunos de sus parajes más fascinantes: la Fervenza de Ribasieira, la Plaza do Tapal, la Playa de Broña y la Ruta de las Papeleras en Lousame.

 

Fervenza de Ribasieira: El susurro del agua en la Serra do Barbanza

En el corazón de la Serra do Barbanza, la Fervenza de Ribasieira se alza como uno de los espectáculos naturales más impactantes de la comarca. Esta cascada, formada por el Río Sieira, despliega su belleza en varios saltos de agua que caen desde alturas de 15, 10 y 4 metros. El sonido del agua golpeando las rocas, envuelto en un entorno de frondosa vegetación, crea una atmósfera casi mística.

Para llegar a este lugar, se puede optar por una ruta de senderismo que ofrece vistas panorámicas de la ría y el océano, o bien acceder en coche hasta la Iglesia de Ribasieira y caminar un kilómetro hasta la cascada. El trayecto, ya sea a pie o en coche, es una invitación a conectar con la naturaleza en su estado más puro. Además, el camino pasa cerca del Curro da Enxa, donde cada año se celebra la tradicional rapa de caballos, una muestra más de la riqueza cultural de esta tierra.

Plaza do Tapal: Un viaje a la Edad Media en Noia

En el casco histórico de Noia, la Plaza do Tapal es un lugar que respira historia. Este espacio, que en su día albergó un núcleo fortificado y la fortaleza de la Mitra, es hoy un punto de encuentro lleno de vida. Presidida por la Iglesia de San Martiño y un cruceiro gótico trasladado desde Ponte Nafonso, la plaza es un testimonio vivo del pasado medieval de la villa.

Entre sus muros se esconden historias de revueltas irmandiñas, ejecuciones y leyendas, como la que asegura que quien intentara completar la torre inacabada de San Martín encontraría la muerte. Incluso en el siglo XX, la plaza fue testigo de un trágico suceso durante el rodaje de la película Las campanas del infierno. Hoy, sus terrazas y restaurantes invitan a disfrutar de su ambiente mientras se contempla su rico patrimonio.

Playa de Broña: Un paseo entre el mar y la tranquilidad

Para los amantes del mar, la Playa de Broña es un remanso de paz. Desde aquí, un sendero bordea la costa, ofreciendo un paseo fácil y hermoso que pasa por la Playa Bitueira y llega hasta el Portiño. El camino, salpicado de pequeñas bifurcaciones, revela restos de un antiguo embarcadero y regala vistas al Atlántico que quitan el aliento.

Al regresar, una parada en O Container, un chiringuito con terraza bajo los árboles y vistas al mar, es el broche perfecto para esta ruta. Este lugar, que admite mascotas, es ideal para reponer fuerzas mientras se disfruta de la brisa marina.

Ruta de las Papeleras en Lousame: Naturaleza e historia industrial

En el municipio de Lousame, la Ruta de las Papeleras nos transporta a un rincón insólito donde la naturaleza y la historia industrial se entrelazan. Este recorrido sigue el curso del río, llevándonos hasta las ruinas de antiguas fábricas de papel, vestigios de una actividad que floreció en la Ría da Estrela.

La primavera es especialmente mágica aquí, cuando los colores, sonidos y olores de la naturaleza se despliegan en todo su esplendor. El silencio, solo roto por el murmullo del río y el canto de las aves, convierte este lugar en un refugio perfecto para quienes buscan desconectar.

La Ría de Muros Noia es un destino que enamora por su diversidad. Desde las cascadas que parecen sacadas de un cuento hasta las playas que invitan al reposo, pasando por plazas que respiran historia y rutas que nos sumergen en la naturaleza más auténtica, este rincón de Galicia es un regalo para los sentidos. Cada paso, cada mirada, nos recuerda por qué viajamos: para descubrir, sentir y conectar con el mundo que nos rodea.

 

 

 

 

 

Más información: www.riadaestrela.com  

RINCONES ESCONDIDOS DE FORMENTERA QUE NO TE DEJERÁN INDIFERENTE

 

 

Formentera esconde un tesoro de lugares únicos y mágicos que esperan ser descubiertos. Más allá de sus playas más icónicas, la isla invita a adentrarse en paisajes de tranquilidad, historia y naturaleza salvaje. Aquí te presentamos una selección de rincones que harán de tu visita una experiencia inolvidable.

 

Cueva de San Valero: Un Viaje al Corazón de la Tierra

 

La cueva está situada en la costa sur de Formentera, en la zona del Cap de Barberia, entre la Punta de s’Agulla y la Punta des Pujolet. Para llegar a ella podemos tomar la carretera del Cap de Barberia. La Cueva de San Valero es un secreto que aguarda a los más intrépidos. La entrada, disimulada en el paisaje, exige una pequeña escalada, pero lo que te espera dentro recompensa cada esfuerzo. Adéntrate con una linterna y descubre el espectáculo de estalactitas y estalagmitas que adornan este espacio natural. Aunque su tamaño es modesto, su atmósfera enigmática la convierte en una parada imprescindible para los aventureros.

Punta Pedrera: Arte de la Naturaleza y Vistas Inigualables

Punta Pedrera es un rincón costero que cautiva con sus impresionantes acantilados, no excesivamente altos, pero con el encanto de ofrecer accesos naturales que te permiten descender hasta el mar. Este lugar conserva una atmósfera tranquila y poco concurrida, ideal para quienes buscan escapar del bullicio y disfrutar de un baño relajante en aguas cristalinas, casi como si tuvieras el océano para ti solo.

Sus aguas son serenas y calmadas, tan apacibles que podrías pensar que estás nadando en una piscina natural. Pero si lo tuyo es la aventura, Punta Pedrera también tiene algo para ti: zonas perfectas para lanzarte desde las rocas al mar y sentir esa dosis de adrenalina que tanto te gusta.

Además, las formaciones rocosas de este lugar son simplemente fascinantes. Tanto en la parte superior de los acantilados como bajo el agua, descubrirás estructuras geológicas únicas y curiosas. En el mar, te sorprenderán las cuevas semisumergidas, un espectáculo natural que despierta la curiosidad y añade un toque mágico a este paraíso escondido. Punta Pedrera es, sin duda, un destino que combina tranquilidad, belleza y un toque de aventura.

Ses Platgetes: Donde la Paz Abraza el Mar

En la costa este, cerca de Es Caló, Ses Platgetes es un conjunto de playas pequeñas y escondidas, ideales para quienes buscan serenidad. Aquí, las aguas cristalinas y la arena blanca te invitan a un día de pura relajación. Rodeadas de dunas y vegetación, estas playas transmiten una sensación de aislamiento y calma, ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza en su estado más puro.

Torre de Sa Punta Prima: Guardianes del Pasado

En lo alto de la costa este de Formentera, la Torre de Sa Punta Prima se alza como un recordatorio de los días en que los piratas acechaban la isla. Construida en el siglo XVIII, combina historia y vistas impresionantes. Desde Es Pujols, un sencillo camino costero te conducirá a esta torre. Desde su plataforma superior, disfruta de una panorámica que abarca el azul infinito del Mediterráneo y la esencia de Formentera.

Cala en Baster: Serenidad entre rocas y mar.

Imagina un refugio tranquilo, lejos del bullicio, donde las aguas cristalinas acarician un fondo rocoso perfecto para el snorkel. Eso es Cala en Baster, un rincón apartado en la costa norte de Formentera. Ideal para quienes buscan desconectar y perderse en la belleza submarina.

Sigue la carretera de Sant Ferran a Es Caló y desvíate hacia la izquierda. El acceso no está señalizado, lo que añade un toque de aventura a tu llegada. Un pequeño aparcamiento te llevará a un sendero que desemboca en este enclave mágico.

Can Marroig: Naturaleza en su máxima expresión.

Situado en el Parque Natural de Ses Salines, Can Marroig es un paraíso para los amantes de los paisajes salvajes y la fauna local. Con rutas de senderismo que serpentean entre acantilados y miradores, este lugar es un festín para los sentidos. Explora los caminos que atraviesan la finca, observa aves en su hábitat natural y visita el centro de interpretación para conocer más sobre este ecosistema único.

Más allá de sus playas más famosas, Formentera guarda secretos que esperan ser revelados. Calas recónditas, cuevas fascinantes, torres centenarias y paisajes que quitan el aliento te esperan en esta isla que parece diseñada para la aventura y la contemplación.

 

Más información: www.formentera.es

LAS LAGUNAS DE LA CAMPIÑA, UN REFUGIO NATURAL EN EL CORAZÓN DE BAENA

Gracias al alto nivel de precipitaciones que se están registrando en los últimos días, es posible disfrutar de estas joyas vitales para la biodiversidad local.

 

 

Baena, situada donde la sierra Subbética se funde con la vasta campiña, alberga un tesoro natural único: las lagunas de la Campiña. Estas pequeñas joyas acuáticas, dispersas entre olivares y campos de cereal, son testigos silenciosos de un pasado en el que los humedales dominaban el paisaje. Hoy, aunque reducidas en extensión, conservan un valor ecológico incalculable y sirven de refugio para una rica biodiversidad, especialmente para las aves acuáticas.

 

Las lagunas de la Quinta, Rincón del Muerto, Casasola, Cortijo Viejo, De la Roa y Butaguillo son de origen endorreico, lo que significa que se alimentan principalmente de las lluvias. Aunque el avance de la agricultura intensiva ha alterado profundamente el entorno, reduciendo casi por completo la vegetación natural, estas lagunas han logrado sobrevivir a la desecación masiva de los años 60 y 70. Su existencia es un recordatorio de la importancia de conservar estos ecosistemas, frágiles pero vitales.

La laguna de la Quinta: un santuario para la malvasía cabeciblanca

Con algo más de 6 hectáreas, la laguna de la Quinta es una de las más destacadas. Sus aguas ligeramente salobres albergan un cinturón de vegetación compuesto por tarajes, carrizos y eneas, que sirven de hábitat para una gran variedad de aves acuáticas. Entre ellas, destaca la presencia de la malvasía cabeciblanca, una especie emblemática y en peligro de extinción que ha encontrado en esta laguna un lugar para reproducirse. Esta anátida, junto con otras especies como el flamenco común, la garza real y el calamón común, convierte a la Quinta en un punto de interés ornitológico de primer orden.

Rincón del Muerto y Casasola: la lucha por la supervivencia

La laguna del Rincón del Muerto, con sus 5 hectáreas y aguas muy salobres, es un ejemplo de cómo la actividad agrícola ha impactado en estos ecosistemas. Rodeada de olivares y sin vegetación perilagunar, sufre un alto grado de colmatación debido a la cercanía de los cultivos. A pesar de ello, es un lugar clave para el flamenco común y varias especies de limícolas, como la cigüeñuela y la avoceta.

Por su parte, la laguna de Casasola, reducida a una lámina de agua de apenas 2 hectáreas, solo aparece en años de lluvias abundantes. Aunque carece de vegetación perilagunar y está atravesada por un gasoducto, aún logra ser un refugio para especies como el ánade azulón y la focha común.

Cortijo Viejo y Butaguillo: pequeños oasis en la Campiña

Las lagunas del Cortijo Viejo, aunque separadas por apenas 200 metros, representan dos mundos distintos. La segunda de ellas, con 1,5 hectáreas, está rodeada de olivos y presenta manchas dispersas de carrizos que sirven de refugio a especies como la cerceta carretona y la garza real. Además, alberga una población significativa de galápago leproso, un reptil autóctono que encuentra aquí un hábitat ideal.

La laguna del Butaguillo, por su parte, es una pequeña charca de media hectárea rodeada de eucaliptos que impiden el crecimiento de la vegetación natural. A pesar de su reducido tamaño, es utilizada por especies como la polla de agua y el azulón.

La Roa: una laguna bajo presión

La laguna de La Roa, situada al norte de Baena, es otro ejemplo de cómo la presión agrícola ha afectado a estos ecosistemas. Sin vegetación perilagunar y rodeada de cultivos, aún logra atraer a especies como la cigüeñuela y el águila calzada. Su recuperación dependerá de la reducción de las presiones humanas y la restauración de su entorno natural.

Las lagunas de la Campiña de Baena son mucho más que simples extensiones de agua. Son refugios de vida, puntos de descanso para aves migratorias y lugares de reproducción para especies amenazadas. Su conservación no solo es crucial para la biodiversidad, sino también para mantener el equilibrio ecológico de la región. En un mundo donde los humedales desaparecen a un ritmo alarmante, estas lagunas nos recuerdan la importancia de proteger lo que aún queda. Baena, con su rico patrimonio natural, tiene la oportunidad de convertirse en un referente en la conservación de humedales. Las lagunas de la Campiña no son solo un legado del pasado, sino una esperanza para el futuro. Su protección es tarea de todos para asegurar que estas joyas naturales sigan brillando en el corazón de Córdoba.

Más información en:
https://baenaturismo.com/
www.baena.es

 

UN VIAJE AL CORAZÓN DE LA TIERRA CON LA GRUTA DE LAS MARAVILLAS

 

 

En plena Sierra de Huelva, en el pintoresco pueblo de Aracena, se esconde uno de los secretos mejor guardados de la naturaleza: la Gruta de las Maravillas. Descubierta en 1850, esta impresionante cavidad subterránea celebra más de un siglo desde su apertura al público en 1914, y sigue siendo uno de los destinos más fascinantes y mágicos de España. Un lugar que, por momentos nos hace dudar de si seguimos en este planeta, y donde la naturaleza muestra su lado más espectacular.

 

El viajero iniciará su andadura en Aracena, un pueblo de calles empedradas y aire serrano que parece sacado de un cuento. Al adentrarnos en la gruta, lo primero que se nota es el cambio de temperatura. Fuera puede hacer frío o calor, pero dentro, la temperatura se mantiene constante todo el año en torno a los 17 grados, con una humedad que supera el 90%. Un clima que hace que la visita sea agradable en cualquier época del año. Comienza un recorrido de aproximadamente 50 minutos por las entrañas de la montaña, sumergiéndose en la historia y los misterios de esta gruta, que ha sido moldeada por el agua durante miles de años.

 

La Gruta de las Maravillas es un laberinto de más de 2 kilómetros de galerías repartidas en tres plantas. Aunque solo dos de ellas están abiertas al público, cada rincón de esta cueva es una obra maestra de la naturaleza. El agua, con su acidez, ha sido el principal artífice de este paisaje subterráneo, disolviendo la roca y creando formaciones que parecen sacadas de un sueño.

 

El recorrido se inicia por la planta baja, la parte más “joven” de la gruta, donde el agua, al retroceder, dejó al descubierto impresionantes estalactitas y estalagmitas. Estas formaciones, que crecen a un ritmo de apenas 2 o 3 centímetros cada 100 años, nos recuerdan que estamos ante un proceso geológico que lleva miles de años en marcha.

 

A medida que avanzamos, nos adentramos en salas que hacen dudar una fracción de segundo si nos seguimos encontrando en La Tierra: el Gran Salón, la Catedral, la Marmita de los Gigantes, la Choza del Indio, el Baño de la Sultana, la Sala de la Esmeralda y la Sala de los Desnudos, entre otras. Cada una de estas cavidades tiene su propia personalidad, con formaciones rocosas que desafían la imaginación y lagos de aguas cristalinas que, aunque parecen quietas, siguen esculpiendo la roca en silencio.

 

La belleza de la Gruta de las Maravillas no ha pasado desapercibida para el mundo del cine. Sus galerías han servido como escenario para películas como ‘Viaje al centro de la Tierra’, ‘Los Titanes’ y ‘Yerma’. No es de extrañar, ya que la combinación de luces y sombras, junto con las formaciones rocosas, crea una atmósfera casi mística, perfecta para transportar al espectador a otros mundos.

 

En 2014, la Gruta de las Maravillas celebró su primer centenario abierta al público con una serie de eventos especiales, incluyendo conciertos en su interior, una experiencia única que convirtió la cueva en un auditorio natural de acústica perfecta. Además, se organizaron visitas especiales con grupos reducidos y recorridos más largos, permitiendo a los visitantes disfrutar de una experiencia más íntima y personalizada.

 

Adentrarse en la Gruta de las Maravillas es viajar al centro de la Tierra. Durante el recorrido, el mundo exterior parece desvanecerse, y uno se sumerge en una fascinación absoluta por los prodigios que la naturaleza ha creado a lo largo de milenios. Es una experiencia que no solo sorprende, sino que también invita a reflexionar sobre la fuerza y la belleza de los procesos naturales.

 

Para visitar la Gruta de las Maravillas, es recomendable reservar con antelación en www.aracena.es para asegurarse una plaza. La visita guiada, con una duración de aproximadamente 50 minutos, es una oportunidad única para descubrir uno de los tesoros geológicos más impresionantes de España. Y si a la experiencia se le añade una visita por Aracena, el viajero quedará prendado de su entorno, con su castillo, su iglesia y su gastronomía serrana, que completan una experiencia inolvidable.

 

La Gruta de las Maravillas no es solo una cueva; es un viaje en el tiempo, un recordatorio de la fuerza de la naturaleza y una experiencia que quedará grabada en la memoria para siempre.

Más información: www.destinohuelva.org

ELIGE EL CAMINO DE SANTIAGO FRANCÉS POR EL BIERZO Y GALICIA PARA VIVIR UNA PRIMAVERA DE SENSACIONES

Un despertar de colores y aromas, historias que se entrelazan con el paisaje, gastronomía con alma, encuentros que dejan huella para recordar y revivir el llamado de la primavera.

 

 

El Camino de Santiago Francés, esa ruta milenaria que ha guiado a peregrinos desde los confines de Europa hasta la mística Santiago de Compostela, es mucho más que un trayecto físico. Es un viaje interior, un encuentro con la historia, la cultura y la naturaleza que se despliega como un lienzo vivo. Y si hay un momento del año en el que este recorrido cobra una dimensión casi mágica, es la primavera. Es entonces cuando el Camino Francés por el Bierzo y Galicia se convierte en una experiencia sensorial única, un regalo para los sentidos y el alma.

 

Imagina caminar entre senderos bordeados de cerezos en flor, cruzar bosques de castaños que comienzan a reverdecer y respirar el aroma fresco de la tierra mojada tras una ligera lluvia primaveral. Galicia, en esta época del año, es un espectáculo de vida renacida. Los campos se visten de un verde intenso, los ríos fluyen con vigor y el aire se llena del canto de los pájaros. Cada paso por esta tierra es un diálogo íntimo con la naturaleza, una invitación a detenerse, observar y sentir.

 

El Camino Francés por el Bierzo Galicia no es solo un recorrido geográfico; es un viaje a través del tiempo. Desde Camponaraya, con sus hermosos viñedos; Villafranca del Bierzo con su arquitectura ecléctica; Trabadelo y su pasado romano; Vega de Valcarce y su imponente castillo;  O Cebreiro, con su emblemático santuario y sus pallozas que parecen sacadas de un cuento, hasta Sarria, punto de partida para muchos peregrinos, cada pueblo cuenta una historia. Triacastela, con su aire medieval; Samos, custodiado por su majestuoso monasterio; Portomarín, con su puente románico y su iglesia-fortaleza; o Melide, donde la tradición gallega se manifiesta en sus pulperías y cruceiros. Cada parada es una ventana a un pasado que se resiste a ser olvidado.

 

El Camino no solo alimenta el espíritu, sino también el cuerpo. La primavera es el momento perfecto para saborear los productos de la tierra: quesos artesanales, empanadas recién horneadas, lacón con grelos y, cómo no, el pulpo á feira. Cada bocado es una celebración de los sabores auténticos, una conexión con la tradición culinaria que ha perdurado generación tras generación. Y para acompañar, un vaso de vino de la Ribeira Sacra, cuyo sabor parece encapsular la esencia de estos paisajes.

 

Pero quizás lo más memorable del Camino son las personas. Los vecinos de los pueblos leoneses y gallegos reciben a los peregrinos con una hospitalidad que parece heredada de los antiguos hospederos medievales. Una sonrisa, una palabra de ánimo, un gesto de ayuda… pequeños detalles que se convierten en grandes recuerdos. Aquí, el viajero no es un extraño; es parte de una comunidad efímera pero profundamente unida por un propósito común.

 

El Camino de Santiago Francés por el Bierzo y Galicia es, en definitiva, una experiencia que va más allá de lo físico. Es un viaje que despierta los sentidos, que invita a la reflexión y que, en primavera, se convierte en una celebración de la vida. Cada paso es un descubrimiento, cada paisaje una inspiración, cada encuentro una lección. Es una oportunidad para reconectar con uno mismo, con los demás y con el mundo que nos rodea.

 

Y para aquellos que ya han recorrido este camino o sueñan con hacerlo, la tecnología ofrece una forma fascinante de revivirlo: la aplicación Camino de Santiago 360º. Con unas gafas de realidad virtual, es posible sumergirse en la riqueza cultural, histórica y humana del Camino, recorriendo sus paisajes y pueblos como si se estuviera allí. Una herramienta perfecta para preparar la peregrinación o para recordarla con nostalgia una vez finalizada.

 

La primavera en el Camino de Santiago Francés por el Bierzo y Galicia es una llamada a vivir intensamente, a dejarse llevar por los sentidos y a descubrir una tierra que late con fuerza y belleza. Es una invitación a caminar, a sentir, a saborear y a conectar. Porque el Camino no es solo un destino; es una experiencia que transforma, que inspira y que, una vez vivida, nunca se olvida. ¿Te atreves a responder a su llamado?

Nace un proyecto histórico. Un proyecto que queremos contarte despacio, para que cale bien hondo y no olvides nunca. De entre el extensísimo Camino de Santiago Francés, que recorre todo el norte de España, queremos contarte una experiencia única, diferente. Queremos que descubras el Camino de Santiago Francés de Galicia. La Mancomunidad de Pueblos Gallegos del Camino Francés, en alianza con cuatro ayuntamientos de la provincia de León, quieren crear un relato unificado que te sobrecoja y te enamore. Un relato que hable de la naturaleza, de los paisajes, de la gastronomía, su patrimonio… de sus gentes. El Camino de Santiago Francés de Galicia condensa todo lo que un peregrino espera encontrar en su itinerario a través de 15 pueblos que viven y sienten este camino, esperando al viajero cansado con los brazos abiertos… Permanece atento, porque esta historia que te contamos, dará mucho que hablar…

 

Más información: www.caminofrances.org

ENTRE PUENTES Y MONTAÑAS: POTES, UN VIAJE AL CORAZÓN DE CANTABRIA

Situada en el corazón de la comarca de Liébana, esta encantadora villa cántabra se ha convertido en un destino fascinante.

 

 

Potes, la capital lebaniega, fue una ciudad arrasada por un incendio durante la Guerra Civil que fue reconstruida para convertirse en un lienzo salpicado de colores y edificaciones tradicionales. Este lugar es un paraíso para quienes disfrutan de unos días recorriendo calles empedradas, con toques de naturaleza, y donde practicar diferentes actividades deportivas.

 

En la confluencia de cuatro valles, y atravesada por los ríos Deva y Quiviesa, cuyas aguas bajan con fuerza hasta el desfiladero de la Hermida, se impone majestuoso tras siglos de historia, Potes. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, en sus calles empedradas, casonas blasonadas y puentes medievales.

 

 

Si queréis conocer la Comarca de Liébana tenéis que empezar por su capital, Potes. Esta es el punto de partida para descubrir las maravillas de este rincón al norte de España, donde el verde de sus campos confluye con el azul de sus ríos.

 

 

Los viajeros pueden perderse entre sus calles empedradas, con la vista puesta en su patrimonio monumental como la Torre del Infantado. Este edificio medieval de mampostería del siglo XV perteneció a los Duques del Infantado. Fue cárcel y actualmente conserva cuatro pequeñas torres cúbicas almenadas en cada esquina. Este inmueble declarado Bien de Interés Cultural pertenece a la Red de Patrimonio Histórico de España (REPAHIS).

 

 

Otro de sus monumentos característicos es la Iglesia de San Vicente, un ejemplo de arquitectura religiosa gótica de una nave, que ha sufrido modificaciones a lo largo de los años, pero mantiene intacta su esencia.

 

 

Potes es conocida también como la Villa de los Puentes, puesto que la estructura de su centro histórico está atravesada por dos ríos y los puentes de San Cayetano y el Puente Nuevo unen ambas partes. Además, el puente de las Torres es un rincón que ofrece a quienes los visiten millones de posibilidades, ya que no sólo podrán conocer monumentos y degustar verdaderas maravillas culinarias elaboradas a partir de productos km 0. También, y gracias a su impresionante entorno natural, Potes es un destino ideal para respirar aire puro y practicar deporte en cualquier época del año, como senderismo, bicicleta de montaña o escalada.

 

Este destino, ubicado en el corazón del valle de Liébana, va más allá de ser un bonito lugar que visitar. Es una experiencia en sí misma. Un rincón de Cantabria que enamora a quienes buscan historia, naturaleza y una buena mesa, en un entorno de postal.

Más información:https://www.comarcadeliebana.com/